Nueve inmobiliarias unen su oferta de viviendas para afrontar la crisis
Algunas de las principales agencias de la ciudad deciden mancomunar su ‘stock’ de pisos en venta bajo el paraguas de Acordia, la primera asociación del sector del territorio
La Cambra de Comerç ha acogido un acto de innovación empresarial de esos que mantienen vivo el espíritu emprendedor de la ciudad. Éste consistió en la presentación de Acordia, una entidad fruto de la unión de nueve de las principales inmobiliarias de Reus–Àgora activa, Arunda Gestión Inmobiliaria, Brisasol, Finques Martí, Finques Vilanova, Fortuny Juroca, Ota Inmobiliaria 2002, Promociones y Construcciones Caravista 98 y SAF Reus–.
El objetivo de la asociación de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API) es mancomunar esfuerzos y su stock de pisos para dar salida a las viviendas y, de esta forma, afrontar mejor la crisis. Este tipo de entidad se conoce en el sector como Multiple Listing Service (MLS) y exige un «gran compromiso por parte de sus integrantes porque se ponen en común la propiedad de sus inmuebles para compartir su gestiones de venta», exponía Moisés Ruíz, economista y experto en MLS.
Así pues, las viviendas que aporta cada operador son de su exclusividad y los beneficios de la compra se reparten a mitades iguales entre el propietario del inmueble y el que encargado de cerrar la operación. Acordia es la primera asociación de estas características de la demarcación que ya lleva trabajando este año bajo un modelo «que contempla los mejores y que es la mejor opción para vender el sobrante de pisos actual al mejor precio», sentencia Ruíz. A pesar de la novedad, la realidad es que se trata de un modelo exportado desde Estados Unidos y que cuenta con 37 entidades similares en España. Esta forma de actuar, en palabras del portavoz de Acordia, Dídac Rodríguez, no impide que las agencias mantengan sus propias peculiaridades y que se añadan más en un futuro.
La bolsa de pisos en Reus
Si bien la presentación ha sido esta semana, Acordia ha heho público los datos de este primer semestre de año en el que han cerrado 117 operaciones de compra-venta de las 331 que se realizaron en la ciudad. Esta cifra representa un 35 por ciento del total, o sea, que más de una de cada tres operaciones tuvo alguno de los nueve agentes como protagonistas –se calcula que en la capital del Baix Camp existen unas 45 empresas inmobiliarias–. Según los mismos datos facilitados por la entidad, el cómputo global de operaciones han representado un volumen total de más de 18,3 millones de euros con un precio medio por inmueble de 156.944 euros. El tiempo medio de venta estimado de un piso lo sitúan en 5,63 meses.
Fuente: Diari de Tarragona






