La propiedad de un inmueble sujeto a la Ley de propiedad horizontal y mas concretamente la perteneciente a una comunidad de vecinos, esta obligada a sufragar los gastos de mantenimiento y reparación de tantos suministros, instalaciones, seguros, servicios … de los que disponga la comunidad.
Según la ley de la propiedad horizontal, el reparto se basa por la cuota de participación (coeficiente de propiedad) que tiene cada inmueble asignado en la división horizontal del edificio.
En muchas ocasiones hay discrepancia entre los vecinos por causas tan dispares como por ejemplo quien limpia y quien no o que la vecina del piso … no limpia bien, esto son comentarios típicos en las comunidades de propietarios que lo único que hacen es crispar los nervios y fomentar el desacuerdo en las comunidades, cosa muy desaconsejable cuando sabemos que nos guste o no, tenemos que convivir con ello.
Para llegar a un buen entendimiento hay que mantener el dialogo (hablar y escuchar), exponer las los diferentes puntos de vista y votar llegando a un acuerdo en la junta de propietarios para que los acuerdos tomados en dicha junta se transcriban a los libros de actas.
Por eso y por tantas otras situaciones es tan importante contar con los servicios de profesionales en las cosas importantes de nuestra vida, porque a la larga sale mas económico, es menos complicado y mas seguro.






